1965 Mercedes Benz 250 S - 300 SEL 6.3
Las ventas del Colas excedieron las expectativas iniciales de la marca, pero a la hora de diseñar los nuevos "súper-saloons" se prescindió de este recurso estilístico que dio nombre a la anterior serie y que en esa época ya era considerado como un recuerdo del pasado.

Diseñado por Paul Bracq bajo los modernos estándares de calidad, la clase S aparece como una berlina de tres volúmenes perfectamente definidos, con las inevitables marcas de la casa como el típico radiador cromado todo ello con parámetros de seguridad adelantados a su tiempo.
El interior es completamente nuevo, espacioso y confortable en el sentido en que es el tipo de sitio donde se podría echar una cabezadita en sus amplios asientos de tex-vinyl perforado (como elemento de serie) que era menos caluroso y más duradero que el cuero que era ofrecido como opción a sobrecoste pero que no era muy solicitado por los clientes que preferían el más moderno material sintético.

Daimler-Benz incorporó muchas de las soluciones en cuanto a seguridad interior que los americanos adoptaron por ley en los últimos años de la década de los 60. Manetas y cierres de las puertas, de las ventanillas, espejos retrovisores, columna de dirección,...... todo estaba estudiado y fabricado para garantizar una mayor seguridad que su predecesores y que todos sus contemporáneos de otras marcas. Así, durante generaciones, la clase "s" de Mercedes fue considerado el coche más seguro del mercado y hoy en día tres décadas después parece casi imposible creer que Diana, Princesa de Gales, terminase sus días trágicamente en un accidente a bordo del que podríamos considerar el nieto de esta clase "S".
El panel de instrumentos y mandos sigue con la línea marcada por los coupes y cabriolets en la que casi no parece la madera, ya que Mercedes había descubierto que este material tendía a fragmentarse en peligrosas esquirlas durante una colisión frontal. Debido a esto el salpicadero estaba recubierto con un acolchado más moderno y menos peligroso.

El 250 SE tenía unas prestaciones nada despreciables alcanzando una velocidad máxima de 182,5 Kmh, haciendo el 0-100 en 10,8 segundos, aunque su consumo se disparaba nunca siendo inferior a 15,8 litros a los 100 Km.

El 250 S tenía la desventaja frente a su hermano de cilindrada de estar alimentado por dos carburadores con lo que su velocidad máxima se quedaba en 170 Kmh y el 0-100 en 12,6 segundos.

Mas de la mitad de los Clase S vendidos lo hicieron montando la excelente caja manual de cuatro relaciones sincronizadas, siendo opción la caja automática disponible en todas las versiones y de serie en el 300 SEL (aunque un año después ya se ofrecía con cambio manual de 5 marchas) utilizando únicamente un simple fluido hidráulico y un convertidor de par, era indudablemente uno de los mejores y más suaves cambios del mercado europeo.

En la carretera:
Extraordinariamente confortable y seguro, el nuevo sistema de suspensión junto con los frenos de disco asistidos en las cuatro ruedas, la dirección asistida y la ya mencionada caja de cambios hacía de estos vehículos unos rodadores excelentes, lo que se podría comprobar de una única manera, circulando por vías amplias y de buen firme. De todas formas, si se le exigía y se le llevaba al límite de adherencia, este se nos descubría a un nivel superior a sus contemporáneos del otro lado del charco.

Todas esta excelencias tenían un precio, 3500 libras de 1968 para el más "sencillo" 250S, o lo que era lo mismo, el equivalente a 4 VW Escarabajo 1.500 cc, pero un vehículo de estas características con la calidad de fabricación y niveles de seguridad alcanzados, perteneciente a la marca de la estrella y el laurel, merecían tal desembolso, siempre que el bolsillo lo permitiese.
En 1968 se lanzó la nueva serie modificando las motorizaciones (y denominaciones) de todas las versiones. Ahora comprendía el 280S, 280SE, 280 SEL y el 300 SEL, todos equipados con el 6 cilindros de 2.8 litros (pese a la denominación 300SEL) que también se montaba en el deportivo 280 SL.

El 280S, de doble carburador desarrollaba la respetable potencia de 140 CV, mientras que las versiones SE y SEL ambas equipadas con inyección desarrollaban 160 CV, llevando la potencia del 2.8 hasta 170 CV en el 300SEL.
Diferencias entre la primera y de la segunda serie (europea)
Había ligeras diferencias de "preformace" del 2.8 en las distintas versiones de la serie, con velocidades máximas que iban de 180 Km/h a 195 Km/h lo que en las cada vez más congestionadas carreteras europeas se hacía no solo suficiente, sino que incluso se podría antojar excesivo.
Todos las versiones estaban bien equipadas, eran caros de adquirir y mantener y superiores al conducirlos y ya desde el "básico" 280 S el aumento de cilindrada y par respecto al 250 S le hacía mejorar en aceleraciones y recuperaciones por lo que su conducción se hacía más placentera. Pese a estar excelentemente construido y acabado su equipamiento no era excesivo y no hacía ninguna concesión a lo superfluo. Para esto ya estaba el 300 SEL que equipaba todo lo que se podría imaginar en un coche de esta categoría y época lo que elevaba su precio hasta 5.625 Libras una cantidad astronómica para los bolsillos de aquella Europa.
Tulipa delantera USA.
Fue entonces cuando hizo su aparición el canto de cisne de esta serie, el 300 SEL 6.3. Presentado en el salón del Automóvil de Génova de 1968 montaba la misma planta motriz que el superlujoso 600 (W100) en la carrocería/bastidor del 300 SEL lo que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 215 Km/h y una aceleración de 7.1 segundos en el 0 - 100 km/h lo que lo equiparaba con los GT´s de la época y es que con el aire acondicionado y la radio - ambas opciones a sobre coste - el precio de esta maravilla se disparaba en UK a 8.200 Libras, o lo que era lo mismo un poco más que el fabuloso Ferrari Daytona (1968). Pero es que este vehículo nos permitía disfrutar de las prestaciones de un deportivo y a la vez del lujo y comodidad de un Rolls Royce. El V8 a 90 grados y una relación de compresión de 9:1 e inyección electrónica Bosch desarrollaba una potencia de 250 CV empezando la zona roja del cuenta vueltas en las 5.250 rpm.
Al final de los 60´s la legislación anti--contaminación y emisiones de gases de EEUU acabaron por "matar" uno de los vehículos más legendarios finalizando la producción del 6.3 en 1972.
Para adecuarse de nuevo a la cada vez más restrictiva legislación USA, los 280 SE, 280 SEL y 300 SEL fueron equipados con el 4.5 V8 desde 1971 que rendían 200 CV igual que sus hermanos 3.5 Europeos.

En 1972 La tradicional clase S de Mercedes se retiró del mercado después de casi 400.000 unidades fabricadas, dando paso a una nueva generación de "super-saloons", contribuyendo a mantener hasta nuestros días el prestigio de la marca de la Estrella y de sus papel crucial en la historia del mundo del automóvil.
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Mercedes Benz W108 - 109
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El final:

Como en el caso de los coupes y cabriolets, la berlina fue equipada con el V8 de 3.5 litros (280 SE, 280 SEL y 300 SEL) aunque para el mercado USA, debido a la restrictiva legislación anti-contaminación y consumo, fueron "limitados" no siendo más potentes que los tradicionales modelos de 6 cilindros Europeos. En Europa, las especificaciones del V8 3.5 le permitían alcanzar los 210 Km/h aunque decían las malas lenguas que el ruido del motor era mayor de lo que se podría pedir a un coche de esta categoría.
El 280 SE y SEL 6 cilindros se mantuvieron en producción aunque el V8 no estaba disponible en todos los mercados. Las típicas llantas barrocas fueron opción desde 1969, los faros antiniebla, las lámparas dobles,... multitud de "gadgets" para completar un coche ya de por si excelentemente equipado.
Las motorizaciones:

LOs cuatro modelos disponibles de la clase "S" eran el 250S, 250SE, 300SE y el 300SEL (chasis largo). Los dos 250 montaban el motor de 2.5 litros siendo el S alimentado por dos carburarores dobles Solex entregando 130 CV y el SE con inyección y 150 CV. El tres litros, construido en aluminio, entregaba 170 CV.